RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000
SKU: 9788472231351

JUEGOS DE LA EDAD TARDIA - LANDERO,LUIS

$40.040,00
$38.038,00 con Transferencia
24 cuotas de $3.536,70
5% de descuento pagando con Transferencia
Ver más detalles
Envío gratis superando los $100.000,00
No acumulable con otras promociones
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.
Entregas para el CP: Cambiar CP
Medios de envío
No sé mi código postal
Descripción

Título: JUEGOS DE LA EDAD TARDIA
Autor: LANDERO,LUIS
Editorial: TUSQUETS
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: TAPA BLANDA
Páginas: 456
Año de edición: CONSULTAR
ISBN: 9788472231351


Los anhelos de una vida amorosa e intelectual inquieta que Gregorio alimentó en su juventud se habían esfumado cuando, convertido ya en un oficinista gris, conoce un día por teléfono a Gil, hombre modesto, maduro también, quien, tras largos años de exilio, acabó idealizándolo todo en mitos anacrónicos. Gil necesita a toda costa a un héroe-artista al que adherirse y, lentamente, consigue resucitar en Gregorio sus sueños juveniles y el deseo de convertirse en esa figura simbólica. Y ha lugar la metamorfosis de Gregorio en Faroni, personaje que ninguno de los dos nunca logró ser -ingeniero y poeta, trinfador, culto, políglota, apuesto, audaz en el amor, «progre»-, pero patética caricatura del artista trasnochado. Cuando Gil va por fin a conocer a Gregorio, éste ya no puede volver atrás. Estos dos adolescentes otoñales han emprendido juegos demasiado peligrosos, y fortificando el uno por la feredentora del otro, ya no pueden sino fundirse para siempre en Faroni.