RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000
SKU: 9788479145828

TEOLOGIA DEL PECADO ORIGINAL Y DE LA GRACIA - LADARIA, LUIS F.

$43.195,00
$41.035,25 con Transferencia
24 cuotas de $3.815,38
5% de descuento pagando con Transferencia
Ver más detalles
Envío gratis superando los $100.000,00
No acumulable con otras promociones
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.
Entregas para el CP: Cambiar CP
Medios de envío
No sé mi código postal
Descripción

Título: TEOLOGIA DEL PECADO ORIGINAL Y DE LA GRACIA
Autor: LADARIA, LUIS F.
Editorial: BIBLIOTECA AUTORES CRISTIANOS
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: TAPA BLANDA
Páginas: 352
Año de edición: 2001
ISBN: 9788479145828


El pecado y la gracia son las dos coordenadas que definen la vida del hombre sobre la tierra. En efecto, ha sido desde el primer momento amado por Dios, ha sido invitado a participar de su vida. Pero a la vez, y desde el comienzo de la historia, ha sido infiel a la amistad que su Creador le ofrecía y ha querido determinar su vida sin referencia a Dios. Pablo ha explicado esta condición del hombre con su conocido paralelismo entre Adán y Cristo. Si a causa de Adán todos los hombres mueren, en Cristo todos son llamados a la vida. Pero este paralelismo siem-pre a favor de Jesús y de su gracia. Adán , el primer hombre, es figura del que debía venir. En Jesús, Dios Padre ha reconciliado el mundo consigo y nos ha llamado a la filiación divina. Esta invitación a la plenitud de la vida pide también la libre aceptación del hombre. En Cristo, plenamente obediente a la voluntad del Padre, se ha dado a la vez la manifestación plena del amor de Dios y la libre respuesta humana a esta iniciativa de salvación. En la fuerza de su Espíritu pueden los cristianos seguirle hasta entregar la vida por amor de Dios y de los hermanos.