RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000 RETIRA GRATIS POR NUESTRO PUNTO DE DESPACHO ENVIOS A TODO EL PAIS ENVIOS GRATIS A PARTIR DE $100.000
SKU: 9788419119681

UNA TRINCHERA EN MARTE - ZURUTUZA,KARLOS

$43.785,00
$41.595,75 con Transferencia
24 cuotas de $3.867,49
5% de descuento pagando con Transferencia
Ver más detalles
Envío gratis superando los $100.000,00
No acumulable con otras promociones
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.
Entregas para el CP: Cambiar CP
Medios de envío
No sé mi código postal
Descripción

Título: UNA TRINCHERA EN MARTE
Autor: ZURUTUZA,KARLOS
Editorial: LIBROS DEL K.O, S.L.L
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: TAPA BLANDA
Páginas: 280
Año de edición: 2024
ISBN: 9788419119681


«Baluchistán», «Beluchistán», «el Beluchistán», elijan ustedes, no había sido más que un eco lejano del Gran Juego entre rusos y británicos, poco más que una ilusión óptica en uno de esos mapas militares del siglo XIX pegados en tela. Es un topónimo rotundo, sonoro y, sobre todo, evocador, aunque el procesador de textos insiste en subrayarlo siempre en rojo. Un proverbio pastún dice que Dios no encontró páramo más inhóspito ni periferia más remota para arrojar los escombros de la creación. En cuanto a la ciencia, geólogos norteamericanos lo catalogaron como «lo más parecido a Marte sobre la tierra», de hecho, uno busca «Baluchistán» en ebay y casi todo son piedras: axinitas, brucitas, tremolitas, fluoritasà Pero también es oro, uranio, petróleo y gas, mucho gas, lo que se esconde bajo las sandalias de esta gente atrapada justo donde chocan las fronteras de Irán, Pakistán y Afganistán. Hay que hacer un pequeño esfuerzo para entender todo esto: uno ha de dirigir su mente hacia Oriente y pensar en aquello como un naufragio del que nadie informó. Sobrevivieron camelleros y taxistas, estudiantes, profesoras y pel